El otro día Wilfrid practicaba su rutina de entrenamiento para ejercitar el cambio de oxigenación. En la quinta pirueta parece ser que entró en su campo de visión su anterior nicho ecológico. Yo lo único que pude percibir, fue la típica fuente urbana. Wilfid se emocionó hasta las lágrimas y no vi mal permitirle el pequeño capricho.
Ya estaba chapoteando en el agua puerca, cuando se me ocurrió sacarle una foto para mi álbum científico. En el “whisky” apareció un malvado señor de aspecto amenazante, negándome la dicha de compartir con ustedes este colosal avance científico de mi mantarraya resucitando su antiguo aparato respiratorio; desprendiendo nuevamente el oxígeno, en rompimiento del enlace con el hidrógeno, dejando a los dos hidrógenos ávidos de electrones, y por supuesto al oxígeno con una densidad electrónica aumentada.

“Disculpa, no se pueden tomar fotos.”
!&$"@#%/*¡¿Quién se cree usted , para interrumpir el progreso de la ciencia?! ¡¿Con qué autoridad viene a entorpecer mi investigación?! ¡¡¡La luz del conocimiento derramada sobre la humanidad!!!
Jojojo, cuestiones de diseño. Jojojo.
Le armé un escándalo tremendo: “Ojalá que usted y de quien quiera que reciba ordenes, adquieran lepra, y se llenen de barros y se queden calvos y suden litros y litros de agua apestosa, de tal forma que la ropa les quede como chilaquiles y que les salga una que otra úlcera y pie de atleta, ¿y sabe qué? Nadie los va a ayudar, NADIE...”
Cuando volteé, Wilfrid revoloteaba encima de él y creo que deseaba estrangularlo, decapitarlo, o algo así; eliminarlo en pocas palabras.
¿Mis ondas cerebrales habrán influido en Wilfrid para manifestar esos comportamientos hostiles?
Qué responsabilidad tan grande.
Y lo detuve, pues no contaba con llevar a cabo una masacre ese día. Además, desde la cárcel no se puede lograr mucho. Más tarde abandonamos el recinto del diablo (sus numeritos suman 6) que era donde se encontraba la fuente.
En esta toma, Wilfrid andaba medio intoxicado. Me preocupan más las mutaciones que pudieran surgir a partir del O
3 (ozono) que del libertinaje de azotea :

Si me permiten una sugerencia señores adoradores del número feo, deberían poner un gran letrero con el mismo buen gusto que yo rotulo mis ilustraciones, de modo que sus creaciones permanezcan intactas y libres de los peligros del plagio:
